Y aparecen amigos, y sacamos balones. Pelotas que se pierden y desaparecen. Que se pinchan, que se deshinchan. Que van y que vienen. Que se esconden.
Y juegan al fútbol, sin portería, sin entrenamientos. Sin árbitros a quien matar. Sin botas si no se tienen y sin ningún problema de idioma.
No se puede hablar....
Nunca digas nunca jamás... o estarás a 40 grados haciendo fotos a unos niños jugando al fútbol, disfrutando de verlos.




Me encanta!!!
ResponderEliminar